Restricciones ocultas ahogan el desarrollo de la IA

Enero de 2026: las burbujas del champán apenas se han desvanecido y la ola de la IA generativa —esa que estalló hace tres años— ya choca contra un muro de ladrillo: límites físicos de verdad. Antes de fantasear con el próximo modelo revolucionario, respiremos hondo y preguntémonos qué —y quién— va a moldear la inteligencia artificial los próximos años.